GUÍA | Delitos tecnológicos

Las nuevas tecnologías pueden ser un instrumento para la comisión de algunos delitos en una doble vertiente.

Por una parte, hay nuevos delitos que surgen al calor de las nuevas tecnologías.

Y, por otra, hay delitos de toda la vida que se cometen en una nueva modalidad, utilizando para ello las nuevas tecnologías.

De hecho, según las estadísticas los ciberdelitos han aumentado un 32% durante la pandemia. Especialmente los fraudes y estafas en internet en las modalidades de robo de información; campañas de ransomware; acción de influencia, propaganda o desinformación promovidas por estados; delincuencia económica, entre otros.

Son datos del VII Informe sobre Cibercriminalidad del Ministerio del Interior.

Algunos de los delitos vinculados a las nuevas tecnologías que recoge el Código Penal son:

  • Delito de daños informáticos: arts. 264, 264 bis y 264 ter CP.
  • Delito de estafas electrónicas y transferencias de fondos no autorizadas: art. 248 CP.
  • Uso no autorizado de terminales: art. 256 CP.
  • Interceptación de comunicaciones electrónicas: art. 197 CP.
  • Falsedades documentales: arts. 395, 400 y 400 bis.

Delito de daños informáticos

Según establece el Código Penal, comete un delito de daños informáticos el que:

  1. Por cualquier medio, sin autorización y de manera grave borre, dañe, deteriore, altere, suprima o haga inaccesibles datos, programas informáticos o documentos electrónicos ajenos, cuando el resultado producido sea grave.
  2. Sin estar autorizado y de manera grave obstaculice o interrumpa el funcionamiento de un sistema informático ajeno, cuando el resultado producido sea grave.
  3. Sin estar debidamente autorizado, produzca, adquiera para su uso, importe o, de cualquier modo, facilite a terceros un programa informático, contraseña o datos similares, con la intención de facilitar la comisión de alguno de los delitos de los dos puntos anteriores.

Ciberacoso

Entendemos por ciberacoso el acoso o intimidación por medio de las tecnologías digitales. Puede ocurrir en las redes sociales, las plataformas de mensajería, las plataformas de juegos y los teléfonos móviles.

Es un comportamiento reiterado en el tiempo que persigue atemorizar, enfadar o humillar a la víctima.

Jurisprudencia novedosa del Tribunal Supremo: el ciberacoso puede ser agresión sexual

Recientemente el Tribunal Supremo ha dictado una sentencia en la que deja claro clarinete que conseguir vídeos o fotos de menores en la redes sociales bajo amenaza e intimidación es un delito de agresión sexual.

El alto tribunal entiende que los episodios de amenazas e intimidación sexual a través de las redes sociales pueden ser igual de graves que aquellos cometidos físicamente.

El alto tribunal considera que la distancia física entre victimario y víctima no desnaturaliza los requisitos de la agresión sexual puesto que mediante intimidación se atenta contra la libertad sexual de la víctima en un escenario, el de las redes sociales, con mayor impacto nocivo y duradero.

La obtención de imágenes de contenido pornográfico de una menor tocándose su propio cuerpo debido a la intimidación on line ejercida por un adulto constituye un delito de agresión sexual y no de corrupción de menores, como había dictamitado la sentencia de la Audiencia Provincial.

El Tribunal Supremo entiende que el delito de agresión sexual no exige que el agresor realice los actos directa y físicamente sobre la víctima.

En este sentido, la Sala señala que, tal como recoge numerosa jurisprudencia, el hecho de ue fuera la propia niña, bajo intimidación, quien realizara los tocamientos con contenido sexual explícito sobre sus partes íntimas, atención:

<<no afecta a la idoneidad de la acción para lesionar el bien jurídico protegido: la libertad de autodeterminación personal proyectada sobre el derecho de toda persona a decidir cuándo, cómo, con quién y a quién mostrar su cuerpo o manifestar su sexualidad o sus deseos sexuales.

El artículo 178 del Código Penal prohíbe que mediante violencia o intimidación se atente contra la libertad sexual de la víctima, lo que incluye también la agresión a distancia, la agresión on line>>.

La sentencia explica que la dimensión social de las TIC, al facilitar el intercambio de imágenes y vídeos de los actos de cosificación sexual, puede convertirse en un potentísimo instrumento de intimidación con un mayor impacto nocivo y duradero de lesión del bien jurídico. Además, indica que no debe perderse de vista que las TIC han aumentado los modos de accesibilidad a los niños y niñas por parte de personas que buscan su abuso y explotación sexual.

<<Este nuevo ciberespacio de interacción social fragiliza los marcos de protección de la intimidad, convirtiendo en más vulnerables a las personas cuando, por accesos indebidos a sus datos personales, pierden casi siempre de manera irreversible, y frente a centenares o miles de personas, el control sobre su vida privada>>, subraya la Sala.

El tribunal afirma que el riesgo para cualquier persona, pero muy en especial para una mujer menor de edad, de que la imagen de su cuerpo desnudo, mostrando, además, actos de contenido sexual sobre el mismo, pueda ser distribuida por una red social de la que participan muchas personas de su entorno social y afectivo adquiere una relevante gravedad intimidatoria.

Y ello no solo por lo que pueda suponer de intensa lesión de su derecho a la intimidad sino, además, de profunda alteración de sus relaciones personales y de su propia autopercepción individual y social.

Pero no sólo.

El TS señala que cuando tales datos se relacionan con la sexualidad, junto a su divulgación indiscriminada, y en especial si la víctima es mujer, a consecuencia de hondas raíces ideológicas patriarcales y machistas, se activan mecanismos en red de criminalización, humillación y desprecio.

El tribunal insiste en que <<la revelación en las redes sociales de la cosificación sexual a la que ha sido sometida la víctima, especialmente siendo una mujer menor de edad, puede tener efectos extremadamente graves en muchos planos vitales. Es lo que se denomina escenario digital de polivictimización>>.